PULSAR   1  de arriba para cerrar pestaña

ARCHIVO

X FECHA


PULSAR   1  de arriba para cerrar pestaña

x orden alfabetico

x orden alfabetico


PULSAR   1  de arriba para cerrar pestaña

Enlaces

NUEVAS TECNOLOGIAS

*

ENLACES


PULSAR   1  de arriba para cerrar pestaña

+VISTAS


PULSAR   1  de arriba para cerrar pestaña

clikea "porfa" ...

PULSAR   1  de arriba para cerrar pestaña

VARIOS

Contador Gratis
html clock for websites contador de usuarios online


"La probabilidad de que cierta persona sea estupida es independiente de cualquier otra caracteristica de esa persona".
Segunda de las 5 leyes FUNDAMENTALES de la estupidez Humana (Carlo M. Cipolla )

varios


PULSAR   1  de arriba para cerrar pestaña

y2a -Libros hipertextuales

Libros hipertextuales

Una editorial emplea códigos de barras bidimensionales para enlazar sus ejemplares con contenidos relacionados "online"

Los "bidibook" son libros que no terminan en la última página ni tienen porque seguir un desarrollo lineal; sus historias y sus enseñanzas se expanden por la Red gracias a un sistema de códigos de barras bidimensionales (conocidos como "bidis") que llevan adheridos en sus páginas. Los "bidis", que son profusamente usados por bancos y operadoras de telecomunicaciones para prestar servicios a sus clientes, pueden ser leídos por un teléfono móvil y traducidos a direcciones URL. Esto posibilita que desde el "bidi" se pueda acceder a contenidos "online" que amplíen temas y recursos relacionados con la lectura del libro.

  • Autor: Por ANTONIO DELGADO
  • Fecha de publicación: 25 de agosto de 2008

Se trata de un sistema que pretende traer a los libros de papel lo que se conoce en Internet como "hipertexto"

Bidibook es un sistema que pretende traer a los libros de papel lo que se conoce en Internet como "hipertexto", y que es aquello que hace posible la Web y los enlaces. Leer hipertextualmente significa ir de enlace en enlace leyendo los contenidos de los distintos sitios de la Red. Mediante los códigos "bidi" los libros se pueden conectar "online" y enlazar a contenidos multimedia suplementarios pertenecientes a páginas web.

El método pasa por la identificación del código "bidi" por parte de un terminal móvil con cámara. El móvil fotografía el código y luego lo transcribe gracias a un software que se le instala y que escanea la imagen.


- Imagen: Bidibooks -

El resultado será una dirección de Internet a la que se puede acceder desde el mismo móvil o bien escribirla en la barra de un navegador en el ordenador. Este proyecto, desarrollado en España por la editorial coruñesa Netbiblo, pretende acercar la lectura de libros con los textos más destacados que se encuentren "online" como una extensión al contenido del propio libro.

Enlaces a Flickr y a la Wikipedia

El proyecto de Bidibooks está formado por 22 libros, reunidos en siete colecciones diferentes. Actualmente, las primeras colecciones lanzadas al mercado son las dedicadas a las guías de ciudades y a visiones del mundo. Esta última colección cuenta actualmente con dos títulos: "Desastres naturales" y "Estructuras y máquinas gigantes".

Todos los contenidos enlazados desde estos códigos han sido previamente revisados para garantizar su calidad

Otras colecciones en preparación son las dedicadas al mundo del "tuneo" o a los hoteles de lujo. Cada una de estas publicaciones ha sido editada en seis idiomas diferentes: español, inglés, francés, italiano, alemán y japonés. Estos libros están formados por colecciones fotográficas, muchas de ellas publicadas en servicios "online" como Flickr. Gracias al código bidimensional, los lectores pueden acceder a una página web donde se describe la fotografía y se accede a más información y detalles sobre la misma. Otras fuentes a las que se accede mediante estos códigos son páginas web que publican sus contenidos bajo licencias Copyleft, como Wikipedia, o plataformas de vídeo como Youtube.

Todos los contenidos enlazados desde estos códigos han sido previamente revisados y seleccionados por la editorial gallega para garantizar, en la medida de lo posible, la calidad y fiabilidad de los datos e informaciones localizados en Internet.

Bidis, cada día más populares

En países como Japón ya se utilizan masivamente desde hace más de cinco años como una forma de acceder a descuentos y promociones

Los códigos bidimensionales, también conocidos como códigos QR, fueron creados en 1994. En sus primeros años fueron utilizados en labores de logística, transporte y clasificación de mercancía. Gracias a la aparición de los móviles con cámara su uso se ha popularizado como sistema de acceso a información "online" desde cualquier tipo de soporte.

Para poder utilizar estos códigos, es necesario que los usuarios tengan instalada en su móvil una aplicación de software, aunque algunos modelos de alta gama, como los móviles de la serie N de Nokia, ya incorporan un lector de códigos bidimensionales en su configuración inicial. Para teléfonos con el sistema operativo Java y Symbian, uno de los lectores QR más populares es Kaywa Reader. Este programa puede ser descargado de manera gratuita desde un PC o directamente desde el teléfono móvil.

Este software es compatible con la mayoría de los terminales presentes en el mercado de marcas como Nokia, Samsung, Motorola y Sony Ericsson. Sin embargo, para terminales de otras empresas, como Blackberry o el iPhone, los usuarios deben buscar por su cuenta otras soluciones adaptadas a los sistemas operativos de sus terminales.

Operadoras de telefonía móvil como Movistar están empezando a promocionar este tipo de códigos entre sus clientes. Esta tecnología está siendo utilizada por las operadoras como herramienta de marketing móvil e interacción con los usuarios. Estos pueden acceder mediante los "bidis" tanto a páginas web como a la posibilidad de enviar un SMS predefinido en el código para ampliar una información.

Este tipo de tecnología está siendo utilizada principalmente por las operadoras como herramienta de marketing móvil

En países como Japón ya se utilizan masivamente desde hace más de cinco años como complemento a la información adquirida por multitud de soportes físicos como libros, revistas, carteles publicitarios, e incluso en los salvamanteles de restaurantes de comida rápida, como una forma de acceder a descuentos y promociones.